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Cohabitación y "divorcio"

"Se desintegran las familias. Ahora debo deciros, hijos Míos, que la familia debe regresar al santo estado para el cual fue construida. Nunca aprobaremos ni aceptaremos el matrimonio y la cohabitación, sin el matrimonio. No aceptaremos las anulaciones que ahora se dan a tantas personas sin una debida causa." – Nuestra Señora, 27 de Septiembre, 1986

"Y él les inculcó: Cualquiera que desechare a su mujer y tomare otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer se aparta de su marido y se casa con otro, es adúltera." (San Marcos 10: 11-12)

"¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No queráis cegaros, hermanos míos: ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los sodomitas, ni los ladrones, ni los avarientos, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los que viven de rapiña, han de poseer el reino de Dios." (1 Corintios 6:9)


INTRODUCCIÓN

La Iglesia quiere que se sepa que las dificultades y los sufrimientos de los Católicos en situaciones irregulares de matrimonio ameritan una atención especial, y que la Iglesia los ama, que Ella no está lejos de ellos y sufre debido a su situación. En los Estados Unidos, el 27 por ciento de los niños menores de 18 años – o sea 6.3 millones de niños – viven con un padre o una madre soltera. En 1960, el número de dichos niños era de 243,000. El Santo Padre enfatiza que únicamente regresando al Evangelio encontrará la humanidad la fortaleza y la dirección necesarias para tener una vida familiar estable:

La Iglesia está profundamente convencida que únicamente con aceptación del Evangelio se satisfará la esperanza que el hombre coloca legítimamente en el matrimonio y en la familia. (Familiaris Consortio, #3)


LAS ENSEÑANZAS DE LA IGLESIA SOBRE EL "DIVORCIO"

Tal como lo ha escrito El Papa Juan Pablo II, “La Iglesia ofrece sus servicios a toda persona que se cuestiona sobre el destino del matrimonio y la familia” (Familiaris Consortio, #1) Él les ha recordado a los pastores de la Iglesia que es su deber llevarles a las familias el Evangelio incambiable de Jesucristo, en toda su totalidad y claridad. En respuesta a esta llamada del Santo Padre, varios obispos de los Estados Unidos han escrito cartas pastorales que tratan el tema del divorcio, especialmente los obispos de Pensilvana:

Si una persona se vuelve a casar mientras todavía se presuma válido un matrimonio previo, aunque se haya otorgado un divorcio civil, ingresará en una relación que viola las enseñanzas de Cristo: "Cualquiera que desechare a su mujer y tomare otra, comete adulterio contra ella. Y si la mujer se aparta de su marido y se casa con otro, es adúltera." (Marcos 10:11-12). ("Con la verdad y el amor," obispos de Pensilvana, 29 de Julio, 1994)

     De gran preocupación para el Santo Padre es el número de Católicos que están involucrados en segundos “matrimonios”, mientras sus cónyuges legítimos todavía están vivos. No sólo contradice esto las palabras del mismo Jesucristo (Marcos 10:11-12), sino también coloca a estas parejas en peligro para sus almas eternas. Nuestro Santo Padre a menudo se ha acercado a aquellos que están en situaciones irregulares en su matrimonio, amonestándolos amorosamente a que regresen a la práctica de su Fe Católica, regularizando su situación y haciendo el firme propósito de enmienda, por medio de la confesión, y la toma de pasos concretos para separarse de una relación adúltera. En las palabras del Papa Juan Pablo II:

Desafortunadamente, varias razones pueden conllevar al rompimiento irreparable a menudo de los matrimonios válidos. Estas incluyen la falta mutua de comprensión y la inhabilidad de entrar en relaciones personales. Obviamente, la separación debe considerarse como el último recurso, después que todos los demás intentos razonables de reconciliación hayan demostrado ser en vano.
    La soledad u otras dificultades a menudo son los principales sentimientos por parte de los cónyuges separados, especialmente cuando son las partes inocentes. Más que nunca, la comunidad eclesiástica debe apoyar a dichas personas. Debe darles mucho respecto, solidaridad, comprensión y ayuda práctica, de manera que puedan preservar su fidelidad aún en su difícil situación; y debe ayudarles a cultivar la necesidad de perdón la cual es inherente al amor cristiano y quizá estar listos para regresarlos a su antigua forma de vida.
     La situación es similar para personas que han pasado por el divorcio, pero, estando con pleno conocimiento que el vínculo de un matrimonio válido es indisoluble, deben reprimirse de involucrarse en una nueva unión y dedicarse exclusivamente a llevar a cabo sus deberes familiares y cumplir con las responsabilidades de la vida cristiana. En tales casos, su ejemplo de fidelidad y consistencia cristiana toma un valor específico como testigo ante el mundo y la Iglesia. (Familiaris Consortio, “El Papel de la Familia Cristiana en la Vida Moderna”, Papa Juan Pablo II, #83)


Declaración del Concilio Pontificio para la Familia:

Por lo tanto, los pastores deberán cuidar de aquellos que sufren las consecuencias del divorcio, especialmente los niños. Ellos deberán preocuparse por todos y, en constante armonía con la verdad del matrimonio y la familia, deberían tratar de aliviar la herida causada en este signo de la alianza de Cristo con la Iglesia.
     Al mismo tiempo, la Iglesia Católica no puede permanecer indiferente al número cada vez mayor de estas situaciones, ni puede darse por vencida ante una costumbre que resulta de una mentalidad que ataca al matrimonio como un compromiso indisoluble exclusivo, así como tampoco puede aprobar cualquier cosa que menoscabe la misma naturaleza del matrimonio. (“Recomendaciones para el cuidado de un ‘divorciado,’” Concilio Pontificio para la Familia, 22-25 de Enero, 1997)



ROMPED UN MANDAMIENTO: LAS PUERTAS DEL INFIERNO SE OS ABRIRÁN

Nuestra Señora de las Rosas ha dicho, “Ni una sola alma será entregada a Satanás sin que la haya dado por su propia voluntad. Satanás puede reclamaros únicamente a través de vuestra voluntad.” (Nuestra Señora, 1 de Febrero, 1974) Y como dice Nuestro Señor en el Evangelio de San Juan, “Si me amáis, cumplid con Mis Mandamientos.” (Juan 14:15) Si decimos que amamos a Dios pero no cumplimos con sus mandamientos, nos estamos engañando.
     Nuestra Señora de Fátima le dijo a Jacinta que más almas se van al infierno por pecados de la carne que por cualquier otra razón. Nuestra Señora de las Rosas dijo así mismo:

"Sí, hija Mía, Nosotros vemos a un mundo que se ha entregado a satanás. Las personas del mundo y de las naciones ahora se degradan a sí mismos en libertinaje, fornicaciones, y toda (clase) de pecados de la carne. Más almas, hija Mía, se están yendo al infierno debido a estos pecados de la carne." (Nuestra Señora de las Rosas, 18 de Junio, 1974)

ESCÁNDALO Y OCACIÓN DE PECADO

Nuestra cultura y medios anti-cristianos han contribuido grandemente al rompimiento de la vida familiar y la fidelidad marital. Como lo mencionó muchas veces Nuestra Señora de las Rosas, los medios representan una forma de vida que no está de acuerdo con la vida del Evangelio. Debemos de atender las palabras de Nuestra Señora porque la exposición a dicho ejemplo anti-cristiano ciertamente nos puede afectar, aún si no lo percibimos inmediatamente. Nuestro Santo Padre también le ha advertido a los fieles: "Vivir en dicho mundo, bajo las presiones que provienen principalmente de los medios de comunicación en masa, los fieles no siempre permanecen inmunes al oscurecimiento de ciertos valores fundamentales..." (FC, #7)
     A pesar de las malas influencias, la pobre educación moral, o la información errónea aún de los sacerdotes, los fieles Católicos tienen la obligación de formar correctamente sus conciencias de acuerdo a la mente de la Iglesia. La verdad se obtiene al adecuar la mente a la realidad. Como dijo una vez un cardenal, “No se vota por la verdad, se encuentra”. Pero, desafortunadamente, muchos Católicos han adoptado un enfoque de “catolicismo de cafetería”, seleccionando y escogiendo las enseñanzas en las cuales desean creer y descartando aquellas que contradicen su estilo de vida pecaminoso. Las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio son una enseñanza que frecuentemente queda descartada. El Santo Padre frecuentemente a hecho énfasis que tal actitud no es permisible y que:

La meta de la acción pastoral será hacer que estas personas [Católicas divorciadas – y – vueltas a casar] comprendan la necesidad de una consistencia entre su opción de vida y la Fe que profesan, y tratar de hacer todo lo posible para inducirlos a que regularicen su situación a la luz de los principios cristianos. (FC, #82)
 

Escándalo

Así como el matrimonio es un sacramento público, aquellos que se divorcian y se vuelven a casar agregan el pecado de escándalo al de adulterio. La familia, los amigos y conocidos ciertamente son afectados por esta infidelidad a las enseñanzas de la Iglesia. Para aquellos que son débiles en su fe o que están confundidos en la misma, dicho repudio público del sacramento del matrimonio no puede dejar de tener un efecto negativo:

El escándalo es mucho más que una vaga incomodidad que experimentan las personas cuando ven que alguien más está haciendo algo malo. El peligro más serio del escándalo es que, al presenciar dichas situaciones, otros quedarán confundidos, debilitados y mal guiados a un comportamiento inmoral. ("En la verdad y el amor," obispos de Pensilvana, 29 de Julio, 1994)

Ocasión de Pecado

Además, la cohabitación (vivir juntos) es una ocasión próxima de pecado. Como Católicos, estamos obligados a evitar ocasiones próximas de pecado (aquellos que fácilmente pueden llevar a una persona al pecado) y vivir juntos ciertamente es una dicha ocasión de pecado.
 

Ningún Compromiso

Algunos clérigos, a través de su permisividad y mala representación de una auténtica enseñanza de la Iglesia, realmente han causado gran daño a los Católicos divorciados – y – vueltos a casar. Por medio de una presentación diluida de las enseñanzas de la Iglesia, dichos clérigos realmente son culpables de colocar un bloqueo en contra de la auténtica conversión de las parejas que se encuentran en uniones adúlteras. Este consejo erróneo es las “iniciativas pastorales inaceptables” que mencionan los obispos de Pensilvana en su documento, "En la verdad y el amor." De igual manera, dicha permisividad ha sido tratada en el mensaje de Nuestra Señora de las Rosas:

"La permisividad no será aceptada por vuestro Dios. El pecado es pecado, no hay compromiso por el pecado. El pecado mortal es una ofensa grave al Padre Eterno. Los mandamientos serán seguidos sin permisividad." (Jesús, 21 de Noviembre, 1977)


Tal como se indica abajo, en numerosas ocasiones el Santo Padre ha declarado y vuelto a declarar sobre la enseñanza constante y sin cambio de la Iglesia sobre los Católicos divorciados – y – vueltos a casar.

DEBEN REPRIMIRSE DE RECIBIR LA SANTA COMUNIÓN LOS DIVORCIADOS Y VUELTOS A CASAR

Cuando los Católicos divorciados entran en una unión civil, la Iglesia, fiel a las enseñanzas de Nuestro Señor (Marcos 10:2-9), no puede dar un signo público o privado que puede, de alguna manera, legitimar la unión adúltera. Esto está claramente expresado en muchas de las declaraciones oficiales de la Iglesia.

Declaraciones hechas por el Papa Juan Pablo II:

La meta de la acción pastoral será hacer que estas personas [los Católicos en matrimonios civiles] comprendan la necesidad de una consistencia entre su opción de vida y la fe que ellos profesan, y tratar de hacer todo lo posible para inducirlos a que regularicen su situación ante la luz de los principios cristianos. A pesar que los pueden tratar con gran caridad y llevarlos a la vida de las comunidades respectivas, los pastores de la Iglesia lastimosamente no podrán admitirlos a los sacramentos.” (Familiaris Consortio, Papa Juan Pablo II, #82)

Sin embargo, dejen que estos hombres y mujeres sepan que la Iglesia los ama, que Ella no está lejos de ellos y que sufre por su situación. Los divorciados y vueltos a casar son y continúan siendo sus miembros, porque han recibido el Bautismo y retienen su Fe Cristiana. Claro que una nueva unión después del divorcio es un desorden moral, lo cual está opuesto a los requerimientos precisos que se derivan de la fe, pero esto no debe impedir un compromiso con la oración y a atestiguar activamente la caridad.
     Tal como escribí en la Exhortación Apostólica Familiaris consortio, los divorciados y vueltos a casar no pueden ser admitidos a la Comunión Eucarística ya que “su estado y condición de vida contradicen objetivamente aquella unión de amor entre Cristo y la Iglesia, lo cual está significado y efectuado por la Eucaristía” (n. 84). Y esto es en virtud de la misma autoridad del Señor, Pastor de Pastores, quien siempre busca a sus ovejas. Esto también es cierto en relación a la Penitencia, cuyo significado doble y sin embargo único de conversión y reconciliación, queda contradicho por el estado de vida de las parejas divorciadas y vueltas a casar, quienes permanecen como tales. (Papa Juan Pablo II, 24 de Enero, 1997)


La Congregación Vaticana sobre la Doctrina de la Fe:

… esta congregación se considera a sí misma obligada, por lo tanto, a recordar la doctrina y la disciplina de la Iglesia en este tema. En fidelidad a las palabras de Jesucristo, la Iglesia afirma que una nueva unión no puede reconocerse como válida si está válido el matrimonio previo. Si los divorciados se casan civilmente otra vez, se encuentran en una situación que objetivamente contraviene la ley de Dios. Consecuentemente, ellos no pueden recibir la Santa Comunión mientras perdure esta situación.
     Esta norma de ninguna manera es un castigo o una discriminación en contra de los divorciados y vueltos a casar, sino en vez, expresa una situación objetiva que por sí misma hace imposible la recepción de la Santa Comunión.
     No son capaces de ser admitidos a eso por el hecho que su estado y condición de vida objetivamente contradicen esa unión de amor entre Cristo y su Iglesia, lo cual está significado y efectuado por la Eucaristía. Además de esto, existe otra razón pastoral especial: Si estas personas fuesen admitidas a la Eucaristía los fieles serían guiados a error y confusión en relación a las enseñanzas de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio.
     Los fieles que persisten en dicha situación pueden recibir la Santa Comunión únicamente después de obtener la absolución sacramental, la cual puede darse únicamente a aquellos, quienes habiéndose arrepentido de haber roto el signo de la alianza y de la fidelidad a Cristo, estén sinceramente listos para llevar un estilo de vida que ya no contradiga la indisolubilidad del matrimonio...
     Los miembros feligreses que viven juntos como esposa y esposa con personas distintas a sus cónyuges legítimos no pueden recibir la Santa Comunión. Si ellos juzgan posible el hacerlo, dada la gravedad del asunto y el bien espiritual de estas personas, así como el bien común de la Iglesia, los pastores y los confesores tienen el serio deber de amonestarlos que dicho juicio de conciencia abiertamente contradice las enseñanzas de la Iglesia. Los pastores en sus enseñanzas también deben recordarles a los fieles, que están a su cuidado, sobre esta doctrina. (“En relación a la Recepción de la Santa Comunión por miembros feligreses divorciados y vueltos a casar,” Congregación Vaticana para la Doctrina de la Fe, 14 de Octubre, 1994)


Concilio Pontificio para Textos Legislativos:

"Aquellos que públicamente son indignos tienen prohibido recibir la Divina Eucaristía” (can. 712). En efecto, la recepción del Cuerpo de Cristo cuando uno es públicamente indigno constituye un daño objetivo a la comunión eclesiástica: es un comportamiento que afecta los derechos de la Iglesia y de todos los fieles de vivir de acuerdo a las exigencias de esa comunión. En el caso concreto de la admisión a la Santa Comunión de los fieles que son divorciados y vueltos a casar, el escándalo, comprendido como una acción que incita a los demás a cometer maldades, afecta al mismo tiempo el sacramento de la Eucaristía y la indisolubilidad del matrimonio. Ese escándalo existe aunque dicho comportamiento, desafortunadamente, no cause sorpresa: de hecho, es precisamente en relación a la deformación de la conciencia que se hace más necesario que los pastores actúen, con tanta paciencia como firmeza, como una protección a la santidad de los Sacramentos y una defensa de la moralidad cristiana, y para la formación correcta de los fieles. (“Declaración sobre personas divorciadas y vueltas a casar,” Concilio Pontificio para Textos Legislativos, 24 de Junio, 2000)


Conferencia de los obispos de Pensilvana:

Otros, que saben que los Católicos divorciados continúan siendo miembros de la Iglesia y que comprenden que aquellos que han entrado en matrimonios irregulares no pueden ser admitidos a la Santa Comunión, reaccionan a esta realidad moral de distintas maneras. Aquellos que comprenden que las enseñanzas de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio y sobre la moralidad sexual, consideran esta práctica como apropiada ya que la pareja se ha puesto en una situación objetivamente adúltera que está en directa violación a las enseñanzas de Cristo y su Iglesia. Otros ven esta práctica como una mera imposición de los reglamentos o reglas de la Iglesia que ven como des-actualizados en una sociedad en la cual tantos matrimonios terminan en divorcio. Algunos han propuesto un enfoque que permitiese a las personas divorciadas y vueltas a casar, quienes por cierto número de razones no hayan recibido una declaración de nulidad de su primer matrimonio, reciban la Santa Comunión en base a su juicio sincero de conciencia sobre que su primer matrimonio fue inválido. Esta llamada “solución interna de foro” también ha sido invocada para justificar la recepción de la Santa Comunión por personas en otras situaciones objetivamente inmorales. Creemos que aquellos que promueven iniciativas pastorales inaceptables entre los católicos divorciados, de hecho dañan el bienestar espiritual de aquellas mismas personas que intentan ayudar y, como pastores del rebaño, estamos preocupados porque los fieles no sean mal guiados en este aspecto.
     A la luz de la seria confusión que a veces ocurre en este asunto, necesitamos enunciar una vez más que a los católicos divorciados que están en uniones irregulares no se les permite recibir la Eucaristía. El catecismo de la Iglesia Católica nos ayuda a entender las razones teológicas y pastorales de esta restricción necesaria...
     Las consecuencias del escándalo son muy reales en el caso de personas que reciben la Eucaristía sin la disposición moral apropiada. Las personas divorciadas y vueltas a casar inválidamente, así como aquellas que viven en otras relaciones moralmente objetables que se les permite recibir la Eucaristía es, potencialmente, una fuente de gran confusión y desunión dentro del Cuerpo de Cristo, así como una fuente de escándalo. Si se le permitiese a la Iglesia esta práctica, en sí se volvería una participante en las tendencias de nuestra sociedad que menoscaban la estabilidad del matrimonio y la vida familiar. Esto, claro está, sería completamente contrario a su misión divina de ser la “sal de la tierra” y la “luz del mundo”, al hablar y enseñar sobre el sacramento del matrimonio. Los ministros del Evangelio, entonces, habrían sucumbido a la influencia de la cultura secular en vez de luchar para transformar el mundo pecaminoso a través del poder del Evangelio de Cristo. (“En la verdad y el amor,” Conferencia de los obispos de Pensilvana, 29 de Julio, 1994)
     Aquellos que han dejado el “camino estrecho” de Cristo tienen gran necesidad de un apoyo con oraciones y una corrección fraternal caritativa. Si usted o alguien que usted conoce ha dejado un matrimonio Católico válido y se ha involucrado en otra relación, el sacramento de la confesión de la Iglesia está listo para otorgarles perdón y paz. Usted o alguien que usted conoce pudo haber hecho una selección seriamente mala en el pasado, la cual no incluyó a Dios. Ahora es el momento de tomar otra opción, una opción buena y santa, una que incluirá a Dios y permitirá el retorno a la vida de gracia y a abrazar el amor de Dios.


"Oh, hija Mía e hijos Míos, nunca hemos visto desde el inicio del tiempo a un mundo en tal caos. Y, también, Yo no hablaré con palabras que te asustarán, hija Mía, pero deseo que sea conocido que este nuevo papel moderno, lo que se llama 'matrimonio de hecho' - lo que significa vivir bajo 'ley común', Yo comprendo, hijos Míos - no será tolerado en el Cielo. Nunca fue el plan del Padre Eterno que el hombre y la mujer vivieran como animales.
"Fornicación nunca será aceptada. No hay excusa para la fornicación. Si no podéis manteneros en estado de celibato, mejor entonces que estéis casados. Es mejor, hija mía e hijos Míos, estar casados que quemándoos en el infierno.
"También pido que todos Mis hijos del mundo revisen los Diez Mandamientos."
- Nuestra Señora, 1 de Noviembre, 1985


Verónica - Jesús desea que ustedes sepan que muchos matrimonios no están aprobados por el Cielo. El ejemplo dentro de los hogares ha llevado a muchas criaturas por el camino hacia el infierno. No habrá racionalización del adulterio. No habrá racionalización del rompimiento del hogar por medio del divorcio. Los matrimonios, consumados y bendecidos por Dios Padre no serán disueltos por los caprichos del hombre.
Sepan ahora todos que satanás reina a través de vuestro mundo durante un corto tiempo. Él tiene el poder de voltear al esposo en contra de la esposa, la esposa en contra de su esposo. Sepan ahora que no pueden escapar los fuegos del infierno si disuelven un matrimonio bendito por Dios Padre. Es permanente, y ante los ojos de Dios, permanente hasta la muerte.
– 2 de Octubre, 1973

 

Las asombrosas Profecías de Bayside ... http://www.tldm.org/spanish/messages/messages.htm  

Estas profecías llegaron de Jesús y María y los santo a Verónica Lueken en Bayside, NY de  1968 a 1995:

UNIDOS
"El acto de matrimonio bendito por el Padre no debe ser disuelto para satisfacer a la humanidad en su naturaleza carnal y en la pérdida del conocimiento de Dios.  Lo que Dios ha unido ningún hombre separará."
- Nuestra Señora, 28 de diciembre 1974

DESPRECIABLE
"El Padre Eterno le ha dado a la humanidad un conjunto de reglas, y en disciplina ellas deben ser obedecidas.  Me es menester decir que Mi Corazón está destrozado por las acciones malas, las acciones despreciables, de Mis clérigos.  Yo uno, como vuestro Dios, al hombre y a la mujer en el santo estado de matrimonio.  Y lo que Yo he atado ningún hombre debe separar.  Y qué es lo que veo sino hogares rotos, ¡matrimonios disueltos a través de anulaciones!  Han escandalizado a vuestra nación y han escandalizado al mundo.  ¡Ay de los maestros y los líderes quienes escandalizan a las ovejas!"
- Jesús, 3 de mayo 1978

PROPAGACIÓN
"El acto de la unión de la carne fue creado como un medio para la propagación de la vida sobre vuestra tierra.  Hemos visto la difamación de este rito sagrado de vuestro Dios.  Fornicáis como animales, y cuando pecáis no aceptáis los frutos de vuestra vulgaridad.
     "La unión de la carne producirá lo que el Padre ha estimado.  Si empleáis esto de otra manera contraria a las leyes de vuestro Dios, recogeréis lo que habéis sembrado."
- Nuestra Señora, 10 de mayo 1972

HUMANAE VITAE*
"La encíclica del Papa Paulo sobre el control de la natalidad es verdadera y debe de ser seguida por la humanidad.  No habrá ninguna racionalización del pecado.  No habrá ninguna excusa por el asesinato de los no-nacidos.  El pecado se ha convertido en una manera de vida entre los hombres, pero el Cielo no tolera el asesinato.  El Cielo no puede tolerar el pecado, aunque el Padre Eterno en Su misericordia es muy misericordioso y sufrido y perdona."
- Nuestra Señora, 2 de octubre 1976

FUERZA
"La fuerza de las almas se encontrará en el círculo familiar."
- Nuestra Señora, 31 de diciembre 1972

ANULACIONES
"Las familias se están desintegrando.  Os debo decir, ahora, hijos Míos, la familia tiene que ser devuelta al estado santo para la cual fue establecida.  Nunca aprobaremos ni aceptaremos matrimonio y cohabitación sin matrimonio (el sacramento del matrimonio).  Nosotros no aceptaremos las anulaciones que están siendo dadas ahora a tantas personas sin causa justificada."
- Nuestra Señora, 27 de septiembre 1986

MATRIMONIO DE HECHO
"Oh, hija Mía e hijos Míos, nunca hemos visto desde el inicio del tiempo a un mundo en tal caos.  Y, también, Yo no hablaré con palabras que te asustarán, hija Mía, pero deseo que sea conocido que este nuevo papel moderno, lo que se llama 'matrimonio de hecho' - lo que significa vivir bajo 'ley-común', Yo comprendo, hijos Míos - no será tolerado en el Cielo.  Nunca fue el plan del Padre Eterno que el hombre y la mujer vivieran como animales.
     "Fornicación nunca será aceptada.  No hay excusa para la fornicación.  Si no podéis manteneros en estado de celibato, mejor entonces que estéis casados.  Es mejor, hija Mía e hijos Míos, estar casados que quemándoos en el infierno.
     "También pido que todos Mis hijos del mundo revisen los Diez Mandamientos."
- Nuestra Señora, 1 de noviembre 1985

NUBE NEGRA
"O hijos Míos, cuando Mi Hijo regrese a vuestra tierra, ¿encontrará El tan siquiera una pequeña llamita de Fe aún en los corazones de la humanidad?  En los días de Sodoma, los hombres también se entregaban a toda clase de placeres de la carne: comiendo, tomando, casándose, entregándose en matrimonios.  
     "Toda clase de lujuria pecaminosa estaba siendo cometida.  Hombre vergonzosamente con hombres, mujeres haciendo a un lado su papel de maternidad buscando mujeres con lascivia.  Como lo fue en los días de Sodoma, así ahora está una nube negra sobre América."
- Nuestra Señora, 14 de julio 1979

SAGRADO
"Lo sagrado del matrimonio y la vida marital de un hombre y una mujer no deben ser destruidos por una sensualidad envilecida.  Es una consumación privada entre el hombre y la mujer y la familia.  No es un objeto de risa irónica ni chistes mofadores, hijos Míos.
     "Vuestras acciones son observadas por el Padre Eterno, quien ve dentro de vuestro corazón.  Pensamientos puros, mente pura, espíritu puro - lo que entre en el corazón, eso saldrá."
- Nuestra Señora, 21 de agosto 1975

FAMILIA
"Rezad constantemente vuestro Rosario, vuestras cuentas de oración al Cielo.  Permaneced unidos en vuestras vidas familiares.  La institución de vuestro país-el gran cimiento está basado en la vida familiar.  Destruid a la familia y destruiréis a vuestro país."
- Nuestra Señora, 18 de junio 1980

DESINTEGRACIÓN
"Oh, hijos Míos, si tan sólo pudiereis recuperar la paz y la tranquilidad de espíritu que en un tiempo fue muy evidente en vuestros hogares y ahora ha sido reemplazado por la manera de las creaciones de satanás, creaciones que distraen las mentes de los inocentes...
     "Los padres de familia de muchos han caído dentro del error de alimentar el cuerpo y matar de inanición a las almas jóvenes.  Estas almas, ante los ojos del Padre Eterno, son flores jóvenes que tienen que ser nutridas con aguas puras de verdad, propósito, dedicación al camino - colocarlas sobre el camino que lleva al Reino eterno de Dios, vuestro Padre en el Cielo."
- Nuestra Señora, 24 de julio 1976

Directrices del Cielo...  

D15 - Santo Matrimonio

D200 - Lujuria

 

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smontero@intelnet.net.gt
 

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Revised:
May 27, 2007