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Fuera de la Iglesia Católica … no hay salvación


"Hija Mía e hijos Míos, todos vosotros sois Mis hijos. Yo no os juzgo por color o por raza, y no os juzgo por vuestro credo; sin embargo, si habéis recibido el conocimiento de la Única y Verdadera Iglesia, y si habéis sido dado el camino angosto que lleva al Cielo, deberéis seguirlo o seréis rechazados." – Nuestra Señora, 21 de Agosto, 1985

(Lo siguiente es tomado del folleto, “Por Qué la Iglesia Católica dice ‘Investigue’”, + imprimatur Joseph E. Ritter, Arzobispo de San Luis, 24 de Enero, 1949):

     Los no – católicos que están familiarizados con esta enseñanza inmemorable de la Iglesia Católica, invariablemente se alteran y enojan por ella. Quizá es la única queja en contra de la Iglesia en la cual se unen todos los cristianos no – Católicos.
Algunos la llaman “insensatez no razonable”... otros la tildan de una arrogancia e intolerancia no – cristiana, o una doctrina totalmente impropia de un Dios misericordioso y del Cristo de corazón generoso.
     Sin embargo, los Católicos señalan que es la enseñanza cristiana de Cristo Mismo... la única interpretación completa y consistente de Su trabajo como el Salvador de la humanidad
     Toda la interrogante está, desafortunadamente, confusa por el hecho que tantas personas tienen una comprensión extremadamente vaga de la declaración Católica de ser la Única y Verdadera Iglesia, fuera de la cual es inalcanzable la salvación.
En breve, “fuera de la Iglesia – no hay salvación” deberá comprenderse como una aplicación a aquellos adultos que permanecen fuera de la Iglesia Católica en oposición deliberadamente opuesta a la verdad conocida, de que la Iglesia fue establecida por Cristo como un medio necesario para su salvación. Esto obviamente involucra, de su parte, una oposición a Cristo y a la voluntad de Dios.
Ciertamente no significa que los Católicos creen que la simple membresía en la Iglesia Católica es una seguridad positiva e infalible que todos los Católicos serán salvados. Tampoco significa que todos los no-Católicos están en camino al infierno simplemente porque no son Católicos.
     Siguiendo las enseñanzas de su Iglesia, los Católicos creen que Cristo es el Salvador de todos los hombres... que Él ofreció Su vida y muerte como expiación por los pecados de toda la humanidad; y, por lo tanto, todos los hombres pueden salvarse. Este fue el pensamiento de San Pablo cuando habló sobre el Salvador, “El cual quiere que todos los hombres se salven y vengan en conocimiento de la verdad. Porque uno es Dios, y uno también el mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre…” (1 Tim. 2:4-5)
     También es creencia de los Católicos que el Salvador estableció una y solamente una Iglesia, cuya membresía es una obligación estricta para aquellos que se benefician de Su muerte. En el Nuevo Testamento hay cantidad de evidencia de Su voluntad a este respecto.
     ¿No declaró claramente “... que quien no renaciere por el bautismo del agua, y la gracia del Espíritu Santo, no puede entrar en el reino de Dios? (Juan 3:5). Si esto tiene algún significado, significa que el Bautismo es necesario para la salvación. Pero por medio del Bautismo las personas se convierten en miembros de Su Iglesia: “y todos hemos bebido un mismo Espíritu...” (1 Cor. 12:13) y ese cuerpo es...”la Iglesia, la cual ciertamente es Su Cuerpo...” (Ef. 1:23).
     Si el Bautismo cristiano es necesario para la salvación y por medio del Bautismo nos convertimos en miembros de Su Iglesia, ciertamente es muy necesaria la membresía en Su Iglesia.
Después de Su resurrección, Cristo solemnemente les encargó a Sus apóstoles: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a todas las criaturas. El que creyere y se bautizare se salvará.” (Marcos 16:15). ¿No involucra esto la obligación de creer y de ser bautizado y, por lo tanto, convertirse en miembro de Su Iglesia? A la luz de estas palabras, ¿será que aquel que lo rechaza puede esperar agradar a Dios y salvar su alma?
     A partir de Su descripción de Sí Mismo como el Buen Pastor, queda claro que Cristo tuvo la intención que todos los hombres se hiciesen miembros de Su Iglesia: “Yo soy el Buen Pastor... y conozco Mis ovejas... Tengo también otras ovejas, que no son de este aprisco, las cuales debo yo recoger, y oirán mi voz; y de todas se hará un solo rebaño y un solo pastor.” (Juan 10:14-16). “El único rebaño no es más que Su Iglesia, por que, tal como lo dijo San Pablo a aquellos a quienes ordenó en Efesio: “Velas sobre vosotros y sobre toda la grey, en la cual es Espíritu Santo os han instituido obispos, para apacentar o gobernar la Iglesia de Dios...” (Actos 20:28).

Gentiles y Publicanos

     Cristo dejó claro que hay obligación de ser no sólo un miembro sino un miembro obediente y leal de Su Iglesia, cuando instruyó a Sus seguidores sobre cómo debían tratar a sus hermanos incorregibles: “Y si no los escuchare, díselo a la Iglesia; pero si ni a la misma Iglesia oyere, tengo como por gentil y publicano.” (Mateo 18:17).
     Sus apóstoles no equivocaron el significado de Cristo. San Pablo trabajó incesantemente para la Iglesia, y sabía que los hombres estaban obligados a aceptarla. “Un hombre faccionario evita después de una primera y segunda amonestación,” le escribió a Titus, “sabiendo que quien es de esta ralea, está pervertido y es delincuente, siendo condenado por su propia conciencia.” (Titus 3:11). Seguramente, si la deserción de la Iglesia es tan seria, también deben de ser las consecuencias para todos fuera de la Iglesia que deliberadamente rechazan la membresía que se les ofrece.
     El simple hecho de este asunto es que Cristo se identificó íntimamente con Su Iglesia (“Así como el Padre me ha enviado, así os envío Yo... Aquel que os escucha Me escucha a Mí, aquel que os desprecia Me desprecia a Mí...”) que el rechazo a la Iglesia es un rechazo a Cristo.

Rechazo Voluntario

     La Iglesia Católica siempre ha aplicado el principio “fuera de la Iglesia no hay salvación” a aquellos que están a sabiendas y voluntariamente separados de la Iglesia y, por lo tanto, se han separado a sabiendas y voluntariamente de Cristo – Quien es “el Camino, la Verdad y la Vida – y en cuyo nombre únicamente pueden salvarse los hombres.”
     Las palabras “a sabiendas” y “voluntariamente” son muy importantes porque claramente indican las disposiciones pecaminosas de algunos que están “fuera de la Iglesia” y para quienes no hay esperanza de salvación a menos que corrijan sus formas de ser.
Aquel que sabe que la Iglesia Católica es la Única Verdadera Iglesia... que sabe que es su deber ser miembro y libremente decide en contra de Ella... por ese medio se coloca fuera del camino de la salvación que Cristo nos ha trazado. Sin importar cuáles sean sus motivos – miedo de lo que otros, amigos y parientes puedan pensar... una situación marital que no sería aceptable a la Iglesia Católica... una renuencia orgullosa de someterse a la autoridad – ninguna tal razón puede excusarlo ya que él está fuera de la Iglesia por su propia culpa.

“¿Debería ser yo Católico?”

     Y no hay salvación para aquellos que dudan. Ellos no saben qué camino seguir o qué curso tomar. Se preguntan, “¿Me puedo quedar en donde estoy, o debería volverme Católico?” Pero ellos nunca hacen el esfuerzo suficiente para resolver su duda y pasan por la vida sin hacer nada al respecto. Dicha negligencia en el importante asunto de encontrar los medios necesarios por los cuales pueden adquirir el mismísimo propósito de sus vidas es pecaminosa y son inexcusablemente temerarios.
     Cristo no le hubiese pedido al Padre que perdonara a Sus ejecutores si no fuese posible que ellos fuesen perdonados, porque ellos “no sabían lo que hacían”. Dios puede y, de hecho, perdona a aquellos “que no saben lo que hacen”... aquellos que sin saber han sido guiados al error, lo que ellos voluntariamente desecharían por la verdad – si tan solo supieran la verdad.

Mal informados

     Existen algunos sobre cuyos oídos nunca han caído las palabras del Evangelio de Cristo, pero quienes sinceramente creen en un solo Dios verdadero y se esfuerzan fielmente para vivir según lo que ellos creen es Su voluntad. Si ellos conocieran a Cristo y a Su Iglesia y la importancia del Bautismo, le darían la bienvenida a la oportunidad de contarse entre Su rebaño. Para ellos, la salvación sí es posible.
     Y existen aquellos quienes tienen únicamente un leve conocimiento de la Iglesia de Cristo pero quienes se han impresionado con la importancia de Cristo y lo aceptan como su Salvador personal. Si se dieran cuenta de la importancia de la Iglesia y el valor del verdadero Bautismo y de todos los siete sacramentos de Cristo, serían Católicos mañana. También para ellos, es posible la salvación.
     Y existen algunos que han rechazado – no a la Iglesia – sino una idea absolutamente falsa sobre la Iglesia que ha sido sembrada en su mente por aquellos a quienes han aprendido a respetar. De cierta manera son honestamente hostiles hacia la Iglesia Católica y la rechazan con una buena, pero errada, conciencia. Su sinceridad es tal que si supieran lo que la Iglesia Católica realmente es... y ya no estuviesen cegados por una falsa propaganda... voluntariamente se harían Católicos. Para ellos, la salvación es posible.
     En estos casos, el hecho que las personas no sean Católicos no significa que han rechazado a Cristo o la voluntad de Dios, tal como la conocen. Muchos de ellos están errados en relación a las enseñanzas de Cristo, debido a la falta de conocimiento, de lo cual no son pecaminosamente responsables. Y Dios no los tomará como responsables. Si la muerte los encuentra libres de pecados serios y disfrutando de la gracia y amistad de Dios, su salvación estará asegurada.

Camino hacia la salvación

     Es igualmente cierto que “dentro de la Iglesia” no existe salvación para el Católico que reta las leyes de Dios y nunca se arrepiente y a quien la muerte encuentra prefiriendo su propia voluntad pecaminosa en vez de la voluntad de su Creador.
     El vivir en la gracia de Dios, guardando Sus Mandamientos y evitando pecados serios no es fácil en el mundo de hoy. Y la membresía en la Iglesia de Cristo – que inició su camino a través de la historia por medio de los apóstoles bajo el liderazgo de Pedro... que siempre ha adorado a Dios como los apóstoles lo adoraron y que ha enseñado y practicado todas las cosas que Cristo ordenó – le da a los Católicos tremendas ventajas que no tienen los no-Católicos. Juzgadas por las normas cristianas correctas, las vidas de algunos individuos Católicos pueden no ser mejores que aquellas de sus vecinos no-Católicos, pero como Católicos, decididamente están mejor parados.

La Verdadera Fe

     Están mejor parados porque tienen la Verdadera Fe, con la cual es posible complacer a Dios, a pesar que, a través de su propia culpa, no lo hagan.
     Su Iglesia les asegura, como ninguna otra lo hace, que la autoridad de Dios Mismo está detrás de las verdades en las cuales creen y que la protección contra el error que Cristo prometió, guía a Su Iglesia para enseñarlas. Así, están libres de temor y de duda hasta que tienen el tiempo y la oportunidad de investigar la evidencia y probar los hechos a satisfacción de sus propias mentes. Es por eso que, en un mundo confuso y dudoso, los Católicos siempre parecen estar seguros de sí mismos.
     Son mejores porque encuentran en su Iglesia todos los medios que Cristo dejó para vivir una vida cristiana santa. Ellos tienen una autoridad a la cual pueden recurrir para obtener guía y que la cual hace las leyes exclusivamente para su bienestar espiritual. Y a su disposición están los siete Sacramentos – no uno ni dos, sino siete – que también son necesarios para una vida cristiana normal.

"Por vuestro bautismo se os ha dado entrada en la única religión verdadera sobre la tierra, la Iglesia Católica Romana, bajo Mi Hijo Jesús. Aunque el hombre en su arrogancia y orgullo ha olvidado Su dignidad y Su gobierno, vosotros tenéis que llevarlos adelante. Guarda la Fe y la verdad en los corazones de la humanidad." – Nuestra Señora de las Rosas, 7 de Septiembre, 1978


Las Asombrosas Profecías de Nuestra Señora de las Rosas... http://www.tldm.org/spanish/directives/directives.htm

Estas profecías le vinieron de Jesús, María y los Santos a Verónica Lueken en Bayside, NY, desde 1968 a 1995.

UNICA RELIGIÓN VERDADERA
"Oh hijos Míos, no entraré en un largo discurso con vosotros ahora acerca de la caridad y amor a vuestro prójimo, pero tenéis que entender: no podéis juzgar a vuestros prójimos. Tenéis que rezar por ellos. Sin embargo no podéis volveros débiles y silenciosos. Tenéis que avanzar como portadores de la luz, portadores la verdad. Por vuestro bautismo se os ha dado entrada en la única religión verdadera sobre la tierra, la Iglesia Católica Romana, bajo Mi Hijo Jesús. Aunque el hombre en su arrogancia y orgullo ha olvidado Su dignidad y Su gobierno, vosotros tenéis que llevarlos adelante. Guarda la fe y la verdad en los corazones de la humanidad." – Nuestra Señora de las Rosas, 7 de Septiembre, 1978

DERECHO DE NACIMIENTO
"Como en el pasado, el rechazo ha sido el principio de un hombre caído. El pecado se ha vuelto una manera de vida para muchos. Vivís en un engaño si creéis que podéis ofender al Padre Eterno y luego ganar la vida eterna en el Reino. No, os digo: muchos son los llamados, pero pocos son escogidos.
"Pedid, y recibiréis, creed y se os dará el camino. Pero debéis merecer el Reino. Vuestro derecho de nacimiento fue un principio, pero debéis labrar vuestro camino al Reino. Otros pueden ganar estas gracias para vosotros por medio de la oración y actos de sacrificio, pero aceptaréis o rechazaréis la llave." - Jesús, 26 de Mayo, 1976

RELIGION DE LA CRUZ
"Hay solamente una religión que puede salvar a vuestra nación y a todas las naciones del mundo - ¡La religión de la cruz y del sacrificio de Mi Hijo sobre esa cruz!" – Nuestra Señora de las Rosas, 25 de Noviembre, 1978

HERMANOS SEPARADOS
"¡Oh hijos Míos, rezad mucho! Nosotros no queremos ver una división en la Casa de Mi Hijo. ¡La Iglesia Romana Católica tiene que permanecer una! Esto no significa que como iglesia, como dice el hombre, traeréis toda clase de herejes y hermanos divididos a ella. No, hijos Míos, eso es un error, un engaño de satanás. No podéis cambiar la Casa de Mi Hijo y llevarla a ellos, y cambiar la iglesia por ellos! Ellos tienen que cambiar y regresar a la ley original dada por Mi Hijo y por los que estaban con él en la construcción de la base.
     "Repito, hija Mía e hijos Míos, los hermanos separados tienen que cambiar. Ellos han protestado en el pasado; ellos se han removido de la verdad y de la única, verdadera Iglesia. Ellos tienen que rechazar los errores que han cometido en el pasado y regresar y comenzar de nuevo. Ellos no pueden traer sus errores a la Casa de Mi Hijo.
     " Estáis abriendo ahora las puertas a toda clase de herejes, de hermanos separados. Ellos no vienen a unir de buen espíritu y corazón; ellos vienen a conquistar. Ellos buscan cambiaros, oh pastores, quienes estáis engañados. ¡Y qué veo en la Casa de Mi Hijo sino hermanos separados sobre Su púlpito! ¡Aún en los templos, las sinagogas de satanás, sobre Su púlpito! ¿Y para qué?
     "Y quiénes son Mis pastores ahora que se han unido a este plan de destrucción? ¿Quién ordenó a algunos de ellos? No fueron manos legítimas; ellos vienen a destruir. Ellos entran como ratas, a socavar, a destruir insidiosamente la Iglesia de Mi Hijo. ¿Creéis que no sois vistos? ¿Estáis por encima de vuestro Creador y pensáis que podéis engañar al mundo permanentemente? No, os digo! Se os está dando vuestro tiempo, ya que vosotros, quienes os habéis entregado a satanás, estáis ahora exhibiendo vuestra verdadera naturaleza al mundo." – Nuestra Señora de las Rosas, 18 de Marzo, 1977

ESTABLECIDA POR JESUCRISTO
"Hay muchas decepciones llevándose a cabo entre vosotros, y uno siendo la falsificación de la manera de la salvación de almas. Cuando Yo estuve sobre la tierra, Yo establecí las reglas y Yo os di Mi Iglesia, Mi Casa. Sin embargo, ahora observo como muchos han ido hacia adelante con intranquilidad por oír (algo nuevo) y por la novelería, y están estableciendo sobre la tierra una nueva religión." - Jesús, 20 de Mayo, 1978

PERMANECERÁ
"No seáis engañados, hijos Míos, por los agentes de satanás entre vosotros, en forma humana, que predican doctrinas diabólicas. La verdad ha sido dada a la humanidad a través de los tiempos. La Santa Iglesia Católica Romana de Mi Hijo permanecerá. Sus miembros serán reducidos a unos pocos. Sólo un remanente, hija Mía, llevará la bandera `Fieles y Verdaderos'; sin embargo, las puertas del infierno librarán una dura batalla contra la Iglesia de Mi Hijo, pero ellas no triunfarán." – Nuestra Señora de las Rosas, 14 de Mayo, 1977

ÚNICA CASA SANCTIFICADA
"Vuestros hijos están cayendo en la red de satanás, alejándose cada vez más de la Casa de Mi Hijo. La verdad está siendo removida de sus corazones. Ellos están formando grupos entre ellos. Ellos no quitarán de sus vidas los votos de Mi Hijo. Como la única Casa santificada sobre la tierra, sus almas serán destruidas cuando no reciban el Pan de la vida viviente. Este Pan sólo se obtendrá en la Casa santificada de Mi Hijo. Satanás busca quitar el Tabernáculo de entre vosotros." – Nuestra Señora de las Rosas, 5 de Agosto, 1973

 

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D124La Iglesia Católica, Parte 2
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May 27, 2007