Nuestra Señora de las Rosas, María Auxilio de Madres     

28 Mayo 1975 - Reinado de Nuestra Santísima Madre

 

Verónica - ¡Oh!  ¡Oh!  Me asombro de ver las luces azules que aparecen aquí sobre nuestras cabezas.

Ahora el cielo se abre.  Es como cuando estábamos en los terrenos sagrados.

Ahora - oh, veo dos bellas figuras de hombres con túnicas largas que vienen a través del cielo.  Oh, los reconozco;  son San Miguel y San Gabriel.  ¡Oh!

Hay una luz del lado - del lado derecho de San Miguel - oh, una tremenda luz blanca;  es muy brillante.  Oh, y allí - ¡oh, lo puedo ver a Él!  Allí - oh Jesús está de pie al lado de San Miguel.

Jesús - "Hija Mía, ¿por qué estás tan asombrada?  Te prometí que estaría contigo esta noche.  Siempre cumplo Mis promesas, hija Mía.

“Viajé muy lejos en Mis días, hija Mía, forzado por la adversidad para que siguiera adelante.

LOS TERRENOS HAN DE SER PURIFICADOS

            "No regresarás a los terrenos sagrados hasta que el área haya sido purificada, hija Mía.

            “Te he instruido en el pasado para que alejes tus oídos de la guía de la mente humana.  Escucharás sólo en el espíritu.

“Sabe, hija Mía, que el camino es difícil para muchos.  Una profunda oscuridad rodea ahora un templo de pureza.  Debes mantener una constante vigilia de oración.

“El orgullo y la obstinación, hija Mía, y la arrogancia enviarán a muchas mitras al abismo.  Debes rezar mucho y hacer gran expiación por tu clero.

“Esta noche, hija Mía, Mi Madre no se aparecerá a la vista.  Ay, Mi Corazón sangra, porque Mi Madre es ahora prisionera en Sus propios terrenos.  La consolarás en este momento, hija Mía, recuperando muchas almas para el Cielo con tus oraciones y actos de expiación.

“Haz saber el Mensaje al mundo.  La voz de Mi Madre no será acallada. El Mensaje del Cielo debe ir rápidamente a través del mundo, hija Mía, porque el tiempo se acorta.

"Los corazones se han endurecido;  los oídos se han cerrado al Mensaje del Cielo, hija Mía, sólo porque están sobre el camino en una profunda oscuridad.

“¡Cuán seguido os ha aconsejado Mi Madre para evitar las trampas de satanás que han sido colocadas en el humanismo y el modernismo entre vosotros!

“Los hijos del mundo realmente son las víctimas de sus mayores.  Los padres de familia derramarán lágrimas de miseria amarga, porque serán rechazados por sus hijos.

“Habrá discordia dentro de los hogares, y los padres de familia quienes han puesto a sus hijos sobre el camino de la oscuridad de espíritu, hija Mía, cosecharán la recompensa de su maldad - falta de disciplina y poniendo los corazones de sus hijos sin misericordia, sin amor, y sin el conocimiento de su Dios.

“Muchos, hija Mía, están agasajándose en Mis Casas, ¡sembrando semillas de discordia e impureza!  ¡Purificad ahora vuestra Casa, clero Mío, porque Mi mano descenderá sobre vosotros!

“El conocimiento de lo sobrenatural no debe ser apartado de los corazones de Mis hijos.  Mis pastores, despertad de vuestra ceguera; estáis mal guiando a Nuestras ovejas!

“¿Cuánto tiempo perseverará el Padre Eterno en esperar que regreséis de vuestras actuales maneras que están llevando a las almas al camino de la perdición?  Apresuraos, prestad atención y escuchad, porque la advertencia que se os da ahora es una de las advertencias finales que se le darán a la humanidad.

“¡Todos los que se han entregado a sí mismos a los placeres de la carne, todos los que se han entregado a sí mismos a las nuevas modas del humanismo y del modernismo, impuestos para que satanás atrape a la raza humana, todos aquellos quienes cierren sus oídos a Nuestra Voces, se quemarán!

NINGÚN DIRECTOR ESPIRITUAL MUNDANO

            "Tú, hija Mía, no te preocuparás por la opinión de los demás.  No aceptarás ningún director espiritual mundano, hija Mía, porque Yo te he aconsejado en el pasado, y continuaré aconsejándote en el futuro.

“Debo pedirte este sacrificio, hija Mía, que permanezcas lejos de los terrenos sagrados hasta que tu Obispo reciba su señal.  Esto no tardará mucho en venir.

“Abrid, hijos Míos, hijos Míos de la Luz, vuestros corazones a aquellos quienes han entrado a la oscuridad.  Ofreced, en vuestra caridad, hijos Míos, oraciones de expiación por vuestros hermanos y hermanas quienes han entrado a la oscuridad.  Sólo unos pocos serán salvados en el conteo final.

“Sí, hijos Míos, recibiréis gracias en las fotografías.  Nada es imposible para el Padre Eterno.  Él tiene un plan para todo, hija Mía.  Aún vuestros sufrimientos son utilizados.

“Reza por tus enemigos.  Ama a aquellos quienes te castigan, hija Mía. Acepta el camino de la cruz, hija Mía.  Es el camino corto hacia el Reino del Padre Eterno.

“Sabed, hijos Míos, que siempre estoy con vosotros.  Mi Madre está con vosotros.  Os guiaremos en el futuro.  Vuestro futuro es ahora.  Los días se acortan.  Aceptad vuestra cruz, hijos Míos, e id hacia adelante buscando como candelas en la oscuridad.

“Como discípulos del Padre Eterno, realmente seréis la luz del mundo.  Os doy, hijos Míos, el sencillo honor de seguirme como luces en el mundo.

“Mi Corazón brillará en vuestro mundo oscurecido;  Mi Sangre será vuestra salvación.

“Hija Mía, continuarás con tu Misión con paciencia y perseverancia.  A través del mundo, a través de la humanidad, Hemos escogido a muchos como portavoces para el Cielo, hija Mía.  Es realmente una pesada cruz pero una que puede hacer el camino hacia el Reino, el Reino Eterno del Padre, mucho más corto para ti.

“No lleves a cabo tus acciones ante la humanidad para que se sepan, hija Mía, sino hazlas en secreto, porque el Padre Quien las ve en secreto, seguramente te recompensará.  Si ganas la aclamación de la humanidad, hija Mía, habrás recibido ya tu recompensa.  Acepta el rechazo, la persecución, hija Mía;  es todo parte de la cruz."

Verónica - Ahora Jesús extiende Su mano, así:

Jesús - "Os bendigo, hijos Míos, y os doy paz de corazón, hijos Míos, en vuestras luchas actuales.  Sabed que viajaréis por el camino de la cruz.

“Mi noche con vosotros no ha terminado, hijos Míos. Proceded con vuestras oraciones de expiación.  Tengo mucho que discutir con vosotros.

"Ahora te sentarás, hija Mía.  (Pausa).

Jesús - "Hija Mía, conoce el plan del Cielo.  Los números que se reunirán se triplicarán y se excederán en mucho lo que tú podrías esperar en tus expectativas humanas, hija Mía.  Habrá curaciones y conversiones más allá de lo que el hombre ha experimentado en tu nación.  Es de esta manera, hija Mía, que el trabajo para el Santuario de Mi Madre adelantará.

“Los sufrimientos que aceptarás para la propagación de la Misión de Mi Santísima Madre serán como recompensa para ti en la recuperación de muchas almas para el Reino Eterno del Padre.  Los nombres serán escritos en el Cielo, hija Mía.

“Permito vuestra persecución, hijos Míos;  permito que caminéis fuera de los terrenos sagrados, porque hay muchas almas a quienes llegar de esta manera.  El Padre Eterno tiene completo control de vuestro mundo.  La selección continúa, la separación, hijos Míos, de las ovejas de las cabras.

“Ahora sois verdaderos discípulos del Padre Eterno.  Os mantenemos cerca de Nuestros Corazones y os consolaremos a medida que vais por Nuestro camino.

"Emplearéis la expresión, hijos Míos: 'Detengamos la oscuridad'.

“Todos quienes reciban este hecho de ser discípulos, hija Mía, se separarán de la vida mundana.  Estás acercándote rápidamente al establecimiento de un monasterio.  No te impacientes, hija Mía;  todo pasará en la voluntad del Padre Eterno.

“Tened piedad de vuestros vecinos, hijos Míos.  Rezad por ellos.  Rezad por aquellos quienes os castigan.  Rezad por aquellos quienes os calumnian, porque en sus corazones muchos están mal guiados y realmente no saben lo que han hecho.  No juzguéis, para que no seáis juzgados, hijos Míos.  Aceptad vuestra cruz y llevadla sin quejas."

SAN FRANCISCO

Verónica - Ahora veo a un hombre que viene del lado derecho de Jesús  ¡Oh!  ¡Sé que es San Francisco! Lo puedo ver porque tiene puesto su hábito marrón y sandalias, y él tiene un cincho de color crema... es como un cincho pero, sin embargo, es como una pieza de lazo alrededor de su cintura.  Y él tiene - ahora él me enseña su Rosario grande.

San Francisco - "Hija mía, Verónica, nos desesperanzamos en el Cielo, porque no vemos que las cuentas de oración sean pasadas por los dedos tan a menudo en nuestros monasterios.

“Muchos de los hermanos de las Ordenes se han entregado a una manera de vida mundana, hija mía.  No saben que ellos han caído en la trampa de satanás.  La vida sencilla, hija mía, es lo mejor para los dedicados.

“Los dedicados, aquellos quienes han aceptado una vocación, deben vivir sólo como seres humanos en el mundo, pero deben aceptar lo espiritual.

“Nuestros hermanos de hábito, hija mía, han rechazado lo sobrenatural.  Ellos corren rápidamente hacia el camino de la perdición.  Reza por ellos, hija mía.  La vida simple de dedicación pura y el reglamento sencillo son todo lo que evita que caigan al abismo.

“Debe devolverse la disciplina a las Ordenes.

“Muchos deben retirarse ahora del mundo, el cual ha sido entregado a satanás.

"Sabed ahora, mis hermanos y hermanas de las órdenes religiosas, que se burlarán de vosotros, seréis despreciados, pero complaceréis al Padre Eterno y recibiréis vuestra recompensa en el Reino.  ¿Cambiaréis vuestra vida eterna con Dios el Padre por unos cortos años de plenitud sobre vuestra tierra?  Muchos han vendido sus almas para llegar a la cima."

Verónica - Ahora San Francisco se desliza hacia acá.  Ellos no caminan como nosotros lo hacemos.  Parece como si el aire simplemente lo lleva hacia el lado izquierdo de Jesús. Y ahora él está de pie.  Y tiene una vara de madera en su mano - parece casi como un bastón, pero es simplemente una vara larga, y señala hacia el lado derecho del cielo.

“Y él dice ahora, a medida que señala con su gran vara... Hay un - oh, un gran libro, una Biblia, que ahora está puesta en el cielo;  puedo reconocerla por las páginas que pasan.  Está suspendida.  Y ahora veo la cruz que se pone muy oscura.  Tenía una gran cruz en la cubierta, pero se vuelve casi negra.

San Francisco - "Ves, hija mía, ¡la profanación de las palabras! Cambio... cambio... ¡y el Libro en la oscuridad!

“El hombre no debe cambiar las palabras del Libro de la Vida para satisfacer su propia naturaleza humana, sino debe continuar con la verdad en el conocimiento - la verdad que viene a través de las épocas para todos a quienes les fue dada la Luz por el Padre Eterno.

“Ningún hombre se pondrá por encima del Padre Eterno, ni en conocimiento... "

Verónica - ¡Oh!  Ahora veo un gran domo, y no puedo ver más a San Francisco.  Pero veo un gran domo, y sé que es Roma.

¡Oh!  Y de pie en un balcón... hay una gran ventana, y del lado izquierdo puedo ver al Papa Pablo, y él saluda.  Él tiene puesta una túnica blanca, y puedo ver una cruz muy grande suspendida de su cuello en una cadena, una cruz dorada.  Y ahora él saluda.

DOS CARDENALES DE APARIENCIA MALIGNA

            Y están de pie dos hombres detrás de él.  Sé que son cardenales.  Pero, ¡oh!  No es agradable verlos.  ¡Oh!  Estos dos hombres - cardenales - no parecen estar en gracia. Oh, se ven malignos.

Y ahora, escritas arriba en - está directamente sobre las piedras que están por encima de la cabeza del Papa Pablo, y flechas señalan a los dos cardenales, están las palabras: "Una conspiración de maldad en contra del papado"  ¡Oh!  Una conspiración de maldad en contra del papado.  ¡Oh!

Ahora se pone - el cielo se pone muy oscuro.  No puedo ver al Santo Padre.  Ahora hay una luz del lado derecho.  Oh, y Jesús viene hacia adelante.

Jesús - "Hija Mía, es cierto: hay una conspiración de maldad para destituir a tu Santo Padre, Nuestro Vicario.  Debes rezar mucho por él, porque cuando él sea removido, uno tomará la Silla de Pedro para destruir Nuestras Casas a través del mundo - las Iglesias, hija Mía.

“Sabed, hijos Míos, el por qué sufrís esta cruz pesada.  Hay una conspiración de maldad ahora en vuestra nación para detener el buen trabajo y el Mensaje del Cielo.

“Sí, hija Mía, es triste pero cierto, que muchos se entregarán al destructor por amor al dinero y al poder mundano.

“El tiempo, hija Mía, para la Advertencia debe permanecer un secreto.-  Hija Mía, el hombre no le ha sacado provecho a su historia pasada.  Él va hacia adelante ciegamente, sembrando las semillas de su propia destrucción.  Así como fue en la época de Noé, así será sobre vuestra tierra:  el hombre estará comiendo y bebiendo y casándose, y luego vendrá el fin.

“El hombre de ciencia siempre buscando pero nunca llegando a la verdad.

“¡Una nación está diseñada para la destrucción, hija Mía, cuando esa nación se ha volteado de su Creador y se ha entregado a la degradación de la carne! Paganismo... inmoralidad... lujuria... conducta libertina... todo esto y más, enviarán a una nación a su destrucción.

“Vuestra nación, hijos Míos, siempre ha estado protegida por Mi Madre; sin embargo, os habéis impuesto rechazarla y seguir vuestros instintos carnales.  Los pecados de la carne enviarán a muchos al abismo.

“Vuestra nación no escapará la gran guerra.  Vuestra nación no escapará la purificación por medio de la Bola de la Redención.

“Nosotros, hija Mía, continuaremos iluminándote a través de las fotografías.  Ahora consultarás con Nuestros hijos y verás la prueba, hija Mía."  (Pausa).

“He venido de nuevo para a bendecir todos los sacramentales."

Verónica - Todos quienes pueden, por favor arrodíllense.  ¡Oh!  Jesús es muy - oh, la luz es muy, muy brillante, pero puedo ver Su capa;  Él tiene puesta Su capa roja color borgoña.  Y ahora Jesús cambia la capa a Su brazo izquierdo, y ahora señala Su pecho.  Oh, Él tiene un Corazón enorme.  Es un Corazón color rojo profundo, pero parece haber una daga que Lo atraviesa. ¡Oh!

¿NO CONSOLAREIS A JESÚS?

Jesús - "Sí, hija Mía. Es Mi Corazón atravesado, Mi Corazón adolorido.  En vuestra caridad, ¿no Me consolaréis?"

Verónica - ¡Oh!  Ahora Jesús viene hacia adelante y extiende Su mano, así, y Sus tres dedos están extendidos, y ahora se inclina y hace la señal de la cruz: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Ahora detrás de Él el cielo se abre.  Y, oh, puedo ver a San Miguel y a San Rafael y a San Gabriel, y oh, muchos, muchos niños.  Ellos se ven como niños.  Son muy jóvenes, vestidos en todos los colores - túnicas.  ¡Es simplemente bello!  Parece casi como una fiesta del mes de mayo.  Bellas túnicas de colores - rosados y azules y un color fucsia.

Los colores son, oh, tan bellos, ¡absolutamente bellos!

Ahora ellos sostienen en sus manos unas guirnaldas;  se ven como coronas de hojas verdes, como coronas de procesión.  Y ahora ellos - ellos las sostienen en sus manos, y van y siguen a Jesús.  Jesús se mueve hacia nuestro lado izquierdo.

El ahora ve hacia abajo y Él extiende Sus manos, así:  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Ahora Él viene - parece una expansión tan amplia de cielo - ahora Él viene hacia nuestro lado derecho, y ve hacia abajo.  Ahora Sus dedos se unen, así, y Él hace - oh, la señal de la Trinidad: En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Jesús - "Os bendigo, hijos Míos, como Mi Madre os bendice.  Continuad con vuestras oraciones de expiación.  Todos los sacramentales han sido bendecidos.  No hay necesidad de removerlos de sus envoltorios.  Os extiendo gracias para conversión y gracias para curación, en vuestra Fe."

Verónica - En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Ahora Jesús está - oh, debe hacer mucho viento allá arriba;  puedo ver Su túnica que es atrapada por el viento.  Hace mucho viento.

¡Oh!  Jesús no tiene puestos zapatos;  Sus pies están descalzos.  Oh, y puedo ver las Llagas en Sus empeines.  ¡Oh! Y Jesús ahora sonríe.  Y Él hace a un lado Su cabello.  Puedo ver muy claramente el cabello de Jesús ahora.  Es, bien, es un marrón, pero se ve casi rojizo - quizá por Su capa, por la parte superior de Su capa, que Su cabello se ve como un bello color bermejo, oh, en la luz.

Ahora Jesús toca Sus labios.

Jesús - "Continuaréis, hijos Míos, con vuestras oraciones de expiación.  Ellas son dolorosamente necesitadas en este momento.  Así como os he dicho desde el principio, el momento del Castigo se le acerca a la humanidad.  Vuestra nación pasará por una gran prueba.

“Hemos pedido,  Hemos suplicado;  Mi Madre ha venido a vosotros con Su Mensaje del Cielo, que habéis escogido rechazar por vuestra propia voluntad.  Todos aquellos quienes habéis escuchado pasaréis por este crisol de sufrimiento con gran esperanza en vuestra redención.

“Sabed que será enviado sobre vosotros una Bola de fuego de los cielos.  Muchos morirán en esta gran llama de la Bola de la Redención.  No os doy temor sino os doy los hechos, hijos Míos.  Preparad vuestras almas y las almas de aquellos a quienes amáis.  El momento de grandes tristezas se aproxima."

Verónica - En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

            (Verónica reza el Padrenuestro, Ave María, Gloria, una oración de Fátima  y la oración de San Miguel Arcángel)

 

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Revised: February 03, 2010